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jueves, 9 de febrero de 2012

Terrorismo de Estado en Cuba - PRUEBAS 2

Casualmente, aquellas personas que por costumbre suelen dedicarse a defender lo indefendible, argumentan que Cuba es algo así como un paraíso terrenal, una especie de isla donde pareciese que lo ideal se materializa bajo el lema de "Socialismo, Patria o Muerte". Todos hemos escuchado, o en su defecto leído, algunas respuestas así como que: en Cuba todos apoyan al régimen, que nadie necesita nada porque el Estado todo se los dá, que la Educación, que la Salud, etc., etc., etc., y toda una serie de argumentos vacíos de sustento y validez, cuando se los pone en la balanza con la ausencia de "libertad".

Aunque todo ésto fuera cierto, suponiendo de que somos muy ingenuos y creemos en todos los ideales socialistas (aunque basta observar, que después de 50 largos años de promesas, la teoría es imposible de ponerla en práctica), -y acá no faltará el "siempre Revolucionario" que venga y me diga: "gusano, Imperialista, agente de la CIA y de los EEUU, y blablabla"- cuánto de esto puede ser verdad, cuando ni siquiera los mínimos derechos del ciudadano son permitidos de ponerse en práctica, y éstos son reprimidos por el aparato represor de la dictadura castrista.

Ya decía Fidel Castro en varias oportunidades: "En Cuba respetamos los DDHH de todos los ciudadanos, en nuestro país todo el mundo tiene derecho a expresarse y a reclamar por aquello que cree justo". Ahora veamos, si éstos dichos del ex-dictador, el COMAandante Fidel son tan ciertos como la prensa oficial se encarga de esparcir por el mundo.

En la siguiente filmación, puede observarse como una "pequeña e incipiente" manifestación es automáticamente reprimida por el aparato oficial, y no sólo ésto... observe que tan bien están organizados los agentes del gobierno, que mientras unos dispersan y capturan a los pocos manifestantes, otros con "modernos sistemas" (típico de los avances tecnológicos del comunismo) intentan evitar que la cámara tome esas imágenes.

El objetivo es simple, frenar cualquier indicio de manifestación y evitar que ésto contagie al resto de los ciudadanos que muy hartos están del sistema, y por sobre todo, evitar que éstas imágenes se filtren en la prensa internacional, ya que la local no importa, porque  poco eco se hace de lo sucedido.


Las conclusiones las puede sacar usted mismo...



    

martes, 31 de enero de 2012

El discurso del "Nuevo Comunismo".

En nuestro partido político cumplimos con lo que prometemos, 

sólo los necios pueden creer que 

no lucharemos contra la corrupción, y el hambre. 

Porque si hay algo seguro para nosotros es que 

la honestidad, los DDHH, la libertad de expresión, la libre participación política y la transparencia son fundamentales 

para alcanzar nuestros ideales de una sociedad comunista perfecta. 

Demostraremos que es una gran estupidez creer 

que la familia Castro seguirá formando parte del gobierno como en otros tiempos, y que nuestro único interés son los verdes dólares del Imperio y por sobre todo, perpetuarnos en el poder. 

Aseguramos sin lugar a dudas, que

la justicia social, la libertad de expresión, la libertad de mercado, y los DDHH será el fin principal de nuestro accionar. 

Pese a eso, todavía hay idiotas que fantasean -o añoran- que 

se pueda seguir gobernando con las mañas de la vieja política que ha estado robando y mintiendo por más de 50 años. 

Cuando muera Fidel y estemos solos en el poder, haremos lo imposible para que 

los cubanos puedan entrar y salir libremente de la isla, se acaben los privilegios, las represiones a disidentes y nuestros negociados en privado con el capitalismo. 

No permitiremos de ningún modo que 

Nuestro pueblo se muera de hambre, y no tenga dinero al menos para comer 

Cumpliremos nuestros propósitos aunque 

los recursos económicos se hayan agotado, y hayamos entregado el último rincón de la isla

Ejerceremos el poder hasta que 

Comprendan desde ahora que 

Somos la "nueva Cuba Comunista". 


(Si queres leer lo que realmente quieren decir... leelo de abajo hacia arriba)


    

miércoles, 25 de enero de 2012

Enfermeros confunden medicación de Fidel Castro

[ULTIMO MOMENTO] Ciudad de La Habana - Cuba

Según fuentes oficiales, el servicio de seguridad del Estado cubano estaría extremadamente preocupado y alarmado, no sólo por la salud y seguridad del ex Presidente y dictador, el COMAandante Fidel Castro, sino por quienes tienen la responsabilidad de velar por su salud, sobre todo la mental.

En las últimas notas publicadas (Reflexiones de Fidel), "supuestamente" de autoría y escritas por puño y letra, del mequetreque anciano agonizante, Castro habría alucinado, mezclando algunos recuerdos de su pasado que andan girando perdidos y sin rumbo en sus pocas neuronas que aún intentan mantenerse con vida funcionando,  con la verdadera realidad.

Para ser más directo e ir al grano, Fidel Castro en su última Reflexión denunció que "quienes gobiernan actualmente en España, eran admiradores del dictador Franco", ocasionando ésto, automáticamente y como era de esperarse, un revuelo y confusión entre sus fervientes aduladores, ciegos seguidores, loritos comunistas, y guerrilleros de "la internee", ya que no entendían si ésto se trataba de una crítica o un mísero alago. 

El tema en cuestión, no generó inicialmente demasiada confusión entre sus más jóvenes seguidores, ya que la inmensa mayoría de ellos, nada conocen de la historia, ni menos aún del presente, y éstos sólo se dejan llevar por vagos sentimientos, producto del comercialmente merchandising comunista. Pero para aquellos que algo recuerdan de la "verdadera historia", ésto si generaba dudas y más dudas, de las ya existen en el modelo castrista.

"Los comunisas estamos o no estamos a favor de la dictadora de Franco?"... se preguntaban aturdidos los loritos repetidores de frases y muletillas comunistas. Porque resulta que cuando el dictador español, Francisco Franco había muerto (20 de noviembre de 1975) el entonces Presidente de Cuba, Fidel Castro habría ordenado duelo Nacional por tres días, simbolizado esto con todas las banderas cubanas de la isla a media hasta, y desde entonces los adoctrinados cubanoides decían sentirse fervientes seguidores del ahora muerto dictador Franco. Digamos que debería ser por simple respeto y solidaridad entre dictadores, pero vaya antagonismo entre una una derecha extrema y una izquierda recalcitrante. Y es aquí donde se armó el despelote, "los comunistas estamos o no a favor de Franco?"...

Pero esto no termina acá. El personal a cargo de la propaganda comunista -que todos los días ordena un seguimiento por las redes sociales y portales de "la internee" a sus atentos, pero poco inteligentes "guerrilleros del teclado", con orden estricta de atacar, insultar, difamar, mentir, mentir, mentir, mentir, mentir, y por sobre todo repetir viejas frases comunistas pre elaboradas (aunque nada tengan que ver con el tema en cuestión que se esté tocando)-, habría identificado el problema en un "error de la memoria y en los recuerdos"  del verde oliva COMAandante Fidel, cada vez más parecido a un vegetal que a un ser humano. Resulta que las sospechas estarían orientadas hacia el personal médico, que tiene la responsabilidad de mantener al menos respirando, a su líder y agonizante dictador. Sospechan que un error en la medicación, estaría produciendo una serie de confusiones, trastornos y razonamientos estúpidos, y un aceleramiento mayor en la velocidad de la lengua con respecto a la del cerebro, de ahí que últimamente se vienen, y se seguirán escuchando (o en su defecto leyendo) conclusiones y razonamientos incoherentes dignos de un simio incompetente, aunque lamentablemente para muchos sea una ejemplo a seguir. 

Vaya suerte que correrán aquellos moscardones que prefieran dejarse llevar por la mierda, antes que por la  dulce miel.


    
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@CubaLadoB te invita a leer la CARTA ABIERTA a los hermanos Castro, ayudanos a difundirla. Muchas gracias.

miércoles, 4 de enero de 2012

Cuba: Libertad y Reforma Migratoria. (*)

El sábado 24 de diciembre los cubanos despertaron decepcionados. El esperado anuncio de las reformas migratorias que terminarían con décadas de prohibiciones para viajar libremente al exterior y regresar a casa no tuvo lugar.

Siempre pensamos que el anuncio no se produciría, pero la propaganda creadora de la expectación provenía de periodistas oficialistas en fuerte campaña, elevando a símbolo de cambios en Cuba el hashtag #reformamigratoria en twitter. Menciones en medios oficiales de la Isla les respaldaban. Campaña silenciada de inmediato cuando Raúl Castro terminó su discurso señalando que se trabajará “sin prisa pero sin pausa” y que Cuba no aceptaría que le marcaran el ritmo de los cambios.

De lo planteado en la última sesión del parlamento cubano, la reforma migratoria era el único tema que interesaba a la población. La decepción es palpable, pero muy pocos la expresan públicamente. Ante eso, qué razón tendría el gobierno castrista para realizar algún cambio que solo podría resquebrajar su tan bien ensamblado sistema.

La prohibición de viajes de los cubanos al exterior comenzó con la Ley Nº 2 del Gobierno Revolucionario de fecha 9 de enero de 1959, un día después de la entrada victoriosa de Fidel Castro a la Habana. La razón expresada en uno de sus Por cuanto era evitar que personas comprometidas con crímenes durante el gobierno de Batista, pudieran evadir la acción de la justicia.

Según datos oficiales del gobierno cubano, entre 1959 y 1962 abandonaron el país 274 mil personas, “en su mayoría asesinos, torturadores, y ladrones del gobierno de Fulgencio Batista”. A juzgar por la cantidad y condición de los exiliados en esas fechas, dicha Ley o fue ineficaz en demasía o tenía otro fin que se ha mantenido por 53 años. 

Una nueva Ley perfeccionó el sistema en el año 1976, así como varios decretos que son desconocidos, por su secretismo, para el más avezado de los juristas cubanos. En ellos se establecen los aranceles, procedimientos y trámites de rigor para obtener los permisos.

Para que un cubano pueda viajar al exterior debe obtener, además del pasaporte y la visa del país receptor, una Carta de invitación ante notario de un ciudadano extranjero, autorización del Ministro de su ramo si es un profesional universitario, rendir una entrevista ante el órgano de Inmigración y Extranjería y recibir un Permiso de Viaje al Exterior. 

El permiso puede ser denegado sin explicación y no existe recurso alguno contra una resolución de esta naturaleza. Los cubanos esperaban la derogación de todas esas barreras en el último discurso de Raúl Castro.

Una reforma migratoria, desde el pensamiento oficial cubano, tiene varios puntos álgidos. El primero es la consideración de quién es apto para retornar al país o no. Las personas que no están de acuerdo con el régimen y se atreven a expresarlo seguirán siendo proscritas y no podrán ingresar a la Isla. 

Aquellos que han abandonado misiones gubernamentales tampoco, como ejemplo claro de que el compromiso con el Estado es inquebrantable, so pena de destierro absoluto. En el plano interno, aparecen los profesionales, médicos en primer lugar, que hoy tienen barreras administrativas y políticas gigantescas para salir de Cuba. 

Como colofón, se le presenta al gobierno cubano un tema económico trascendente. ¿Cómo sustituir los millonarios ingresos de trámites y permisos si estos fueran derogados? Un cubano autorizado a viajar, al regresar en tres meses, ha ingresado a las arcas la suma de cuatrocientos sesenta dólares.

La prohibición de viajar al exterior como regla general es parte consustancial del régimen, tal como la falta de libertad económica, el nulo acceso a la información, la falta de representación sindical y el partido único. El sistema tiene bases en las prohibiciones y no en las libertades, en la escasez y no en la abundancia. Todo eso alimentado por el miedo y el eficaz aparato represivo convierten al ciudadano cubano en un hombre masa que solo mira a su ombligo. Sus quejas son bajas y diletantes, su ímpetu menor y su compromiso consigo mismo y sus iguales, nulo. 

En otras palabras, al no existir Sociedad Civil el cubano promedio ha entregado la hegemonía a los que detentan el poder y ha pagado por ello el alto precio de su libertad. Considerar las reformas migratorias como una potestad del Estado y no como una exigencia que se le debe hacer como significado idílico de la libertad es un ejemplo de ello

Cambios importantes en la política migratoria como la suspensión de las Cartas de Invitación y de los Permisos de Viaje al Exterior generarían una avalancha de cubanos corriendo a las embajadas foráneas con sede en la Habana a solicitar visados. Pero no pensemos en cientos de miles. No hay cientos de miles de cubanos en capacidad de afrontar económicamente un viaje al exterior. Eso lo sabe claramente el gobierno de Cuba.

Lo que preocupa al gobierno cubano, además del déficit económico producido por la falta de ingresos es la sensación de libertad que genera. Miles de cubanos entrando y saliendo de la Isla sin cortapisas es una noción que no se identifica con el régimen. No pedir permisos equivale a pensar libremente, a vivir libremente o a tener una razón para hacerlo y eso es, en sí mismo, muy peligroso para el régimen.

Los cubanos que viven en el exterior con el comportamiento omisivo que el régimen exige ya vuelan a Cuba una vez al año a ver a sus familiares y envían remesas mensuales. Los que no lo hacen, seguirán fuera, por lo que la masa de emigrantes visitando familiares no debería aumentar en demasía.

La reforma migratoria es un peligro, muy diferente al de comprar o vender una casa o un auto, (prohibiciones levantadas hace unos pocos meses). En un sentido más trascendente es lograr la “libertad” misma. Lo importante del caso es que los cubanos no están decididos a luchar por ella y no tienen en cuenta que los derechos se exigen. La razón es muy simple: todo cubano aprende desde muy niño que no tiene derechos.


(*) Por Mijail Bonito Lovio. Secretario de Relaciones Internacionales del CID para Latinoamérica. Es abogado y reside en Chile.

viernes, 11 de noviembre de 2011

¿Revolución?

La élite comunista se proclama a sí misma como “la clase dirigente de la sociedad cubana”, predestinada a dirigir los destinos de Cuba para siempre. A tal efecto, muy temprano se afiliaron los Castro al marxismo-leninismo, la línea política que mejor les podía garantizar su eterna permanencia en el poder.


Desde antes de proclamarse marxista-leninista, Fidel Castro había bautizado como “revolución” a su proyecto bélico-político. Luego del triunfo, con el transcurso de los años, la “revolución” se transformó en un concepto eterno, intangible, socialmente omnipresente y políticamente omnipotente. Gradualmente, los cubanos fueron perdiendo los conceptos de nación, patria, estado, gobierno, e inclusive socialismo. Sólo existía la “revolución”, concepto eterno que lo abarcaba y justificaba todo.

Por definición, una revolución no puede ser eterna. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española da las siguientes definiciones de la palabra: Acción y efecto de revolver o revolverse. Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación. Inquietud, alboroto, sedición. Cambio rápido y profundo en cualquier cosa.

Aunque desde 1959 muchos han cuestionado la validez de llamar “revolución” al proyecto político de Castro y sus seguidores, el uso del término podría ser válido hasta 1976, año en que se aprobó la Constitución Socialista, que institucionalizó la dictadura.

Ciertamente, sin detenernos a juzgar sus resultados, ni su legalidad, es evidente que durante el periodo comprendido entre 1959 y 1976, se implementaron en Cuba profundas transformaciones sociales, políticas y económicas, que podrían alinearse con la característica esencial de una revolución: los cambios “rápidos y profundos”.

Algo muy diferente puede decirse de lo ocurrido en los 35 años posteriores, durante los cuales no se han producido verdaderos cambios. Las políticas seguidas por Fidel Castro durante las últimas tres décadas en que ejerció el poder absoluto, se caracterizaron por su aferramiento al inmovilismo y su atrincheramiento en las ideas prevalecientes durante la Guerra Fría.

Es precisamente en este periodo cuando se afianza el conservadurismo ortodoxo que desde entonces ha caracterizado la política seguida por el liderazgo cubano, lo que arroja serias dudas sobre si el proyecto castrista continua siendo “revolucionario”.

Si se acepta que el término revolución implica inevitablemente transformación, entonces puede afirmarse que los gobernantes cubanos son desde hace más de tres décadas, cualquier cosa menos revolucionarios. Más bien clasificarían como reaccionarios, que según el mismo diccionario significa: Opuesto a las innovaciones.

Paradójicamente, la ideología conservadora tradicional se caracteriza por la defensa de los valores familiares, la conservación de las tradiciones patrióticas y de las libertades religiosas; prácticas completamente alejadas de la línea política seguida por el castrismo. Como punto de encuentro se puede señalar la cautela y el recelo con que, tanto los conservadores tradicionales como los conservadores castristas enfrentan la posibilidad de que se produzcan cambios que puedan alterar el orden social establecido.

Definitivamente los gobernantes cubanos hace ya mucho tiempo que dejaron de ser revolucionarios. Son esencialmente reaccionarios.

FUENTE: cubanet.org